SPEED METAL SYMPHONY
Turno de un disco poco conocido, que vio la luz hace ya unos cuantos años, y que quedó oscurecido por los incipientes trabajos de otra banda (Megadeth). Este disco es el resultado de juntar dos virtuosos de la guitarra con un grupo bastante más flojo, y pasa lo que tiene que pasar. En unas partes brilla con luz propia y eclipsa a muchos intérpretes, y en otras flojea. O más que flojear se hunde por completo.
Pese a todo es un disco relativamente importante, porque fue el lanzamiento del que es a mi juicio el mejor guitarrista que hemos tenido: Jason Becker. Y qué mejor forma de empezar la carrera musical a nivel internacional que junto al ya conocido y también tremendo virtuoso Marty Friedman (que ya había ganado algo de fama con su trabajo en el grupo Hawaii, con temas interesantes tipo Nitro Power o Living In Sin). El resto del grupo es bastante desconocido. De hecho lo único que sabemos es que Atma Anur en el 2003 grabó un disco con Vicious Rumors, y el batería que grabó el segundo disco fue Deen Castronovo (bastante más conocido, aunque todavía un extraño para muchos).
Ficha técnica:
Peter Marino (Voz)
Marty Friedman (Guitarra, Bajo)
Jason Becker (Guitarra)
Atma Anur (Batería)
Discográfica: Sharpnel
Año de publicación: 1987
Temas...
1.- Savage presenta el planteamiento general del disco. Interpretación neoclásica, muy rápida, y enormes dosis de pasajes instrumentales. Un solo inicial presenta el tema creando buenas expectativas. El desarrollo es muy bueno durante el solo. Se detiene, y se queda en lo que sería el acompañamiento de la melodía principal. Y desde el primer momento que se oye la voz en el disco, uno se da cuenta de que sobra. Peter Marino funciona como mero relleno, y no es que cumpla su función demasiado bien. Savage es un tema normalillo sin demasiados alardes, pero con un estilo inconfundible, por su ejecución y por su particular sonido.
2.- Where My Fortune Lies tiene un comienzo que poco (o nada) tiene que ver con el resto del tema. Especie de solo armónico que deja paso a un pasaje que parece el acompañamiento de una melodía extrarrápida. En lugar de eso la melodía es lenta, aunque el acompañamiento no se detiene a esperarla. Peter canta incluso peor, literalmente destroza el tema cuando aparece. Pero queda el consuelo de que cuando se calla escuchamos a un Marty demostrando que sabe tocar muy, muy rápido. Después de la segunda repetición completa (en la que la melodía destaca por su poquísima calidad) el tema pasa a ser una demostración instrumental. Acorde completamente disonante, y comienza un solo armónico rápido, en el que se mezclan los estilos de Marty y Jason. Instrumentalmente el tema es muy bueno, y es un buen muestrario de cambios de armonía.
3.- The Ninja empieza con un dúo de acústicas. Estilo clásico puro. El dúo se transforma en un solo acompañado, y después aparece el tema en sí mismo. Más lento que los anteriores, pero con una melodía mucho más definida y sin el carácter de solo vertiginoso que teníamos antes. Otra vez la voz de Peter es un problema. Alternan solos durante todo el tema, con una concepción melódica mayor que en Savage (se nota la influenia de Marty). El tema está más trabajado, aunque por su duración puede dar algún problema a la hora de escucharlo, pero pese a todo sigue siendo un espectáculo de solos.
4.- Concerto es un tema instrumental, con lo que Peter deja de ser "el inconveniente". Aquí desde el principio hay una mezcla de estilos, Clásico y Metal se unen en una interpretación puramente moderna, con un resultado espectacular en general. Tema para saborearlo, para escucharlo unas cuantas veces seguidas y coger los solos uno por uno y despiezarlos. El único problema podría ser la falta de innovación del tema. En un tema instrumental, con esos monstruos en los instrumentos...
5.- Burn The Ground tiene un estilo más dentro del Thrash, con mucha fuerza y muy poca melodía. La base rítmica es muy pesada, y de vez en cuando la guitarra se destaca en demostraciones de fuerza bruta. El tema es mucho más flojo que los anteriores, está menos trabajado y es hasta previsible, a lo que hay que añadir el desastre de Marino en los agudos. Es un típico tema de Sharpnel, en el que todo el peso recae sobre unas guitarras rapidísimas y el resto es puro relleno.
6.- Desert Island tiene un tono ochentero evidente. La melodía principal canta demasiado. Todo va acompañado de una base pesadísima, y de unas voces chujqueras (con permiso de Ivá). Los solos salvan el tema de la monotonía. Junto con el tema anterior, lo más flojo del disco. Añadir la penosa y lamentable versión en directo que circula por internet en forma de video. Peter ya acaba por destrozarlo todo y se consagra como el peor vocalista jamás visto sobre un escenario.
7.- Speed Metal Symphony es de los mejores temas instrumentales que he escuchado (y de los mejores que hay). El comienzo es la demostración del sentido de la armonía de Jason (único e intransferible a la vez que espectacular), y los siguientes compases demuestran lo que se puede hacer con una guitarra eléctrica con normas clásicas, esas que tanto se han olvidado hoy en día. Todo el tema es una mezcla de armonías, variaciones, giros y solos bastante imprevisibles. Mezcla del neoclasicismo de Friedman y la disonancia de Beker, es uno de los cócteles más completos que han sonado. Ni que decir tiene que hay un nivel interpretativo y musical excepcional, pocos están a la altura de semejante tema. Tal vez el único que podría haber grabado este tema junto a Becker y Friedman sería Paul Gilbert en aquellos años. En 9 minutos da tiempo a que los dos genios nos muestren lo que saben hacer, y puedo asegurar que aún les quedaría mucho por demostrar, cosa que oiríamos en sus respectivos álbumes en solitario (Perpetual Burn y Dragon´s Kiss). Imprescindible esta interpretación olvidada que debería haber pasado a la historia como uno de los temas instrumentales más grandes, pero que por su complejidad, poca publicidad recibida y sombra hecha por la marcha de Friedman a Megadeth se ha quedado en un inmerecido segundo plano.
En resumen este disco es un cúmulo bastante heterogéneo, en el que se juntan unas interpretaciones increíbles y el peor vocalista de la historia. Recomendable para cualquiera, y obligado para aquellos amantes del virtuosismo. Especielmente recetado para los que piensan que Yngwie Malmsteen es el mejor guitarra del mundo. Que juzguen. Según están las cosas conseguir este disco puede ser realmente complicado, porque está descatalogado en todo el mundo. Suerte a los posibles compradores...
Pese a todo es un disco relativamente importante, porque fue el lanzamiento del que es a mi juicio el mejor guitarrista que hemos tenido: Jason Becker. Y qué mejor forma de empezar la carrera musical a nivel internacional que junto al ya conocido y también tremendo virtuoso Marty Friedman (que ya había ganado algo de fama con su trabajo en el grupo Hawaii, con temas interesantes tipo Nitro Power o Living In Sin). El resto del grupo es bastante desconocido. De hecho lo único que sabemos es que Atma Anur en el 2003 grabó un disco con Vicious Rumors, y el batería que grabó el segundo disco fue Deen Castronovo (bastante más conocido, aunque todavía un extraño para muchos).
Ficha técnica:
Peter Marino (Voz)
Marty Friedman (Guitarra, Bajo)
Jason Becker (Guitarra)
Atma Anur (Batería)
Discográfica: Sharpnel
Año de publicación: 1987
Temas...
1.- Savage presenta el planteamiento general del disco. Interpretación neoclásica, muy rápida, y enormes dosis de pasajes instrumentales. Un solo inicial presenta el tema creando buenas expectativas. El desarrollo es muy bueno durante el solo. Se detiene, y se queda en lo que sería el acompañamiento de la melodía principal. Y desde el primer momento que se oye la voz en el disco, uno se da cuenta de que sobra. Peter Marino funciona como mero relleno, y no es que cumpla su función demasiado bien. Savage es un tema normalillo sin demasiados alardes, pero con un estilo inconfundible, por su ejecución y por su particular sonido.
2.- Where My Fortune Lies tiene un comienzo que poco (o nada) tiene que ver con el resto del tema. Especie de solo armónico que deja paso a un pasaje que parece el acompañamiento de una melodía extrarrápida. En lugar de eso la melodía es lenta, aunque el acompañamiento no se detiene a esperarla. Peter canta incluso peor, literalmente destroza el tema cuando aparece. Pero queda el consuelo de que cuando se calla escuchamos a un Marty demostrando que sabe tocar muy, muy rápido. Después de la segunda repetición completa (en la que la melodía destaca por su poquísima calidad) el tema pasa a ser una demostración instrumental. Acorde completamente disonante, y comienza un solo armónico rápido, en el que se mezclan los estilos de Marty y Jason. Instrumentalmente el tema es muy bueno, y es un buen muestrario de cambios de armonía.
3.- The Ninja empieza con un dúo de acústicas. Estilo clásico puro. El dúo se transforma en un solo acompañado, y después aparece el tema en sí mismo. Más lento que los anteriores, pero con una melodía mucho más definida y sin el carácter de solo vertiginoso que teníamos antes. Otra vez la voz de Peter es un problema. Alternan solos durante todo el tema, con una concepción melódica mayor que en Savage (se nota la influenia de Marty). El tema está más trabajado, aunque por su duración puede dar algún problema a la hora de escucharlo, pero pese a todo sigue siendo un espectáculo de solos.
4.- Concerto es un tema instrumental, con lo que Peter deja de ser "el inconveniente". Aquí desde el principio hay una mezcla de estilos, Clásico y Metal se unen en una interpretación puramente moderna, con un resultado espectacular en general. Tema para saborearlo, para escucharlo unas cuantas veces seguidas y coger los solos uno por uno y despiezarlos. El único problema podría ser la falta de innovación del tema. En un tema instrumental, con esos monstruos en los instrumentos...
5.- Burn The Ground tiene un estilo más dentro del Thrash, con mucha fuerza y muy poca melodía. La base rítmica es muy pesada, y de vez en cuando la guitarra se destaca en demostraciones de fuerza bruta. El tema es mucho más flojo que los anteriores, está menos trabajado y es hasta previsible, a lo que hay que añadir el desastre de Marino en los agudos. Es un típico tema de Sharpnel, en el que todo el peso recae sobre unas guitarras rapidísimas y el resto es puro relleno.
6.- Desert Island tiene un tono ochentero evidente. La melodía principal canta demasiado. Todo va acompañado de una base pesadísima, y de unas voces chujqueras (con permiso de Ivá). Los solos salvan el tema de la monotonía. Junto con el tema anterior, lo más flojo del disco. Añadir la penosa y lamentable versión en directo que circula por internet en forma de video. Peter ya acaba por destrozarlo todo y se consagra como el peor vocalista jamás visto sobre un escenario.
7.- Speed Metal Symphony es de los mejores temas instrumentales que he escuchado (y de los mejores que hay). El comienzo es la demostración del sentido de la armonía de Jason (único e intransferible a la vez que espectacular), y los siguientes compases demuestran lo que se puede hacer con una guitarra eléctrica con normas clásicas, esas que tanto se han olvidado hoy en día. Todo el tema es una mezcla de armonías, variaciones, giros y solos bastante imprevisibles. Mezcla del neoclasicismo de Friedman y la disonancia de Beker, es uno de los cócteles más completos que han sonado. Ni que decir tiene que hay un nivel interpretativo y musical excepcional, pocos están a la altura de semejante tema. Tal vez el único que podría haber grabado este tema junto a Becker y Friedman sería Paul Gilbert en aquellos años. En 9 minutos da tiempo a que los dos genios nos muestren lo que saben hacer, y puedo asegurar que aún les quedaría mucho por demostrar, cosa que oiríamos en sus respectivos álbumes en solitario (Perpetual Burn y Dragon´s Kiss). Imprescindible esta interpretación olvidada que debería haber pasado a la historia como uno de los temas instrumentales más grandes, pero que por su complejidad, poca publicidad recibida y sombra hecha por la marcha de Friedman a Megadeth se ha quedado en un inmerecido segundo plano.
En resumen este disco es un cúmulo bastante heterogéneo, en el que se juntan unas interpretaciones increíbles y el peor vocalista de la historia. Recomendable para cualquiera, y obligado para aquellos amantes del virtuosismo. Especielmente recetado para los que piensan que Yngwie Malmsteen es el mejor guitarra del mundo. Que juzguen. Según están las cosas conseguir este disco puede ser realmente complicado, porque está descatalogado en todo el mundo. Suerte a los posibles compradores...
